Qué es el Síndrome del Nido Vacío

El síndrome del nido vacío es un conjunto de síntomas o circunstancias que pueden darse cuando se produce la salida de los hijos/as del hogar, es una respuesta emocional a la situación. No es un trastorno ni todos los padres o madres lo experimentan.

Se puede comparar con un proceso de duelo, de pérdida. Puede ser un proceso corto y transitorio que se soluciona de manera natural, por sí solo, o alargarse en el tiempo y provocar un intenso malestar que el padre o madre no consigue superar, lo que puede llevarle a pedir ayuda.

Las personas experimentamos diferentes cambios a lo largo de nuestra vida, y estos cambios conllevan adaptaciones. El éxito de estas adaptaciones dependerá de los recursos de cada persona, de su historia vital, de sus circunstancias, de la adaptación a cambios anteriores, de su contexto actual, de sus recursos de afrontamiento, de su apoyo social. Dependiendo de lo anterior en ocasiones la persona se adaptará con éxito, en otras necesitará ayuda para afrontarlos. No todos los cambios afectan por igual a todas las personas.

Cambios importantes son, por ejemplo, los relacionados con la crianza. Tener hijos/as es uno de ellos, y cuando esos hijos/as salen del hogar, bien por circunstancias como estudios o trabajo, o bien porque se independicen de la familia, es cuando se puede dar lo que llamamos el síndrome del nido vacío.

En este caso, si existe una convivencia en pareja en el entorno familiar el síndrome del nido vacío puede afectar a ambos o solo a uno de los miembros de la pareja. O puede darse el caso de que la afectación no sea por igual, por ejemplo, uno de ellos si experimente síntomas, pero remitan de manera natural con el tiempo, sin embargo, el otro siga afectado y necesite ayuda para afrontarlo.

SÍNTOMAS QUE APARECEN EN EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO

Uno de los síntomas más destacados es la tristeza, pudiendo aparecer también sensación de soledad, dolor, apatía, desesperanza, llanto frecuente, ansiedad, e incluso síntomas depresivos.

En un primer momento estos síntomas son adaptativos, tienen que ver con el cambio en el ciclo vital del padre o madre y su frecuencia e intensidad dependerán de cada persona.

Una vez pasado un tiempo, esta sintomatología irá disminuyendo y se retomarán actividades anteriores e incluso se llevarán a cabo nuevas que ayuden a que el proceso no se alargue en el tiempo y se resuelva de manera natural y satisfactoria.

CÓMO AFRONTAR EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO

Es habitual que aparezca la tristeza y lo primero será reconocerla, darle espacio a la emoción. Hablar de ello puede ayudar, desahogarse, compartirlo con personas de confianza que nos escuchen y nos conforten. Entender que sentirse así entra dentro de lo esperado, pero que el amor que existe y el vínculo no cambian porque no se conviva.

Mantener el contacto con el hijo/a, compartir la alegría por su independencia, no alejarse. Mantener el vínculo nos ayudará. Cuidado con los reproches, no ayudan a que la relación se mantenga. Necesitan hacer su vida, aunque nos cueste entender que sean independientes o no nos necesiten.

Si tenemos pareja enfocarse en ésta puede ayudar. Retomar actividades en pareja, aprovechando de disponer de más tiempo para compartir.

Enfocarnos en aprovechar para llevar a cabo actividades que teníamos olvidadas, o descubrir nuevas experiencias o amistades.

CUÁNDO PEDIR AYUDA

Si estos síntomas no cesan con el paso del tiempo e interfieren de manera significativa en la vida diaria de ese padre o madre estaremos hablando del síndrome del nido vacío y será necesario pedir ayuda profesional.

CÓMO SE TRABAJA EN TERAPIA EN EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO

En Psimebi, centro de psicología en Bilbao, trabajamos para ayudar a la persona a entender la situación, a entender lo que está sintiendo, normalizarlo, no luchar contra la tristeza o la sensación de vacío, están ahí por algo, tienen su función que es ayudarte a adaptarte a la “pérdida”.

Trabajamos los pensamientos intrusivos que te crean malestar, la culpa si aparece, la ansiedad y los miedos relacionados con la nueva situación. Haremos ver la importancia de retomar las actividades que la persona haya dejado de llevar a cabo, y ayudaremos a encontrar nuevas actividades o amistades que puedan mejorar su calidad de vida para adaptarse a la nueva situación.

En definitiva, el trabajo terapéutico te ayudará a adaptarte a tus nuevas circunstancias.